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¿Los ordenadores matan el arte? El foco en: Alberto José González, cofundador, desarrollador, compositor.

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A veces nos preguntamos cómo es que nadie ha hecho una película sobre nuestro cofundador, Alberto José González.

Tenía once años cuando comenzó a programar y nunca ha dejado la industria del videojuego. Encontró su primer trabajo en videojuegos gracias a, literalmente, llamar a la puerta adecuada en el momento oportuno y ha seguido trabajando con su amigo y colega Ricardo Fernández (nuestro programador jefe) desde entonces.

Spoiler: esta historia esconde un truco de Alberto para aprender a programar.

 

Primero fue el dibujo… y luego llegó el ordenador

A Alberto lo que le interesaba realmente era el dibujo, hasta que puso sus manos sobre una CASIO PB-700. “Era una calculadora programable y tenía un manual con instrucciones para programar en BASIC. No podías comprar programas para ella y tenías que programarlos tú mismo”, recuerda Alberto. Escribía su código en una libreta física, porque cada vez que la memoria se llenaba era necesario borrar el programa anterior y crear uno nuevo.

El arte regresó cuando Alberto consiguió un ZX Spectrum +2. Entonces pudo combinar su amor por el código y por el arte, usando el ordenador para crear assets y sus primeros juegos en BASIC. “El ensamblador era mejor”, dice Alberto. “Se trata de construir a partir de piezas pequeñas, como LEGO, mientras que los lenguajes de programación modernos proporcionan módulos ya hechos”.

Llamando a la puerta correcta

La entrada épica de Alberto en el mundo de los videojuegos se produjo, literalmente, a través de la puerta correcta. La descubrió de casualidad: trabajando como ayudante de ventas en un negocio local, cada mes tenía la tarea de repartir panfletos con noticias y ofertas a los apartamentos cercanos. “En uno de los buzones, vi un nombre que recordaba de mi Spectrum: New Frontier” recuerda el desarrollador. “Llamé a la puerta y pregunté si necesitaban a un diseñador gráfico. Pero no era la oficina principal, solo un piso con algunas personas trabajando para la compañía”.

“Les enseñé mis trabajos y me uní a ellos poco después. Todavía trabajaba para la tienda, que más adelante abandoné para centrarme en hacer juegos”.

En 1995~1996, Alberto estaba trabajando en Obelix para la Super Nintendo.

¿El sonido del código?

Alberto José González y la compositora Yoko Shimomura en el Fun&Serious Game Festival 2019

Es como lo que probablemente has oído en tu Super Nintendo 🙂

La música fue el siguiente ámbito artístico que capturó la mente de Alberto. Pero el código nunca dejó sus pensamientos. Naturalmente, las dos cosas se unieron y empezó a programar música en Ensamblador. “Empecé a experimentar con una aplicación de música, me gustó cómo sonaba, y continué creando música. Nota a nota. Escuchando y mejorando. Y el proceso era muy lento, una pequeña melodía podía tardar días”.

“Qué tipo de  música te gusta” es probablemente la pregunta más frecuente que recibe cualquier músico. La app de música de Super Nintendo que Alberto utiliza para escuchar música para su disfrute personal, también tiene temas suyos. Sí, música de videojuegos es una de las cosas que más le gusta escuchar 🙂 Pero  Alberto señala que le agrada cualquier tipo de música.

Empezando compañías con amigos 

En ese equipo, Alberto conoció a Ricardo Fernández, nuestro Programador Jefe, y desde entonces han sido amigos y compañeros de trabajo. Poco después, este dúo dinámico fundó su propia compañía: Bit Managers. Alberto se dedicaba principalmente a programar música, para más de 40 juegos para GameBoy y otras plataformas (Game Gear, Master System, Nintendo, Super Nintendo y Playstation).

Escucha sus temas para consola, primeros trabajos para ZX Spectrum y algunas cosas nuevas.

Entonces, en 2004, surgió Abylight. Alberto y Ricardo fundaron la compañía junto a otras dos personas del equipo anterior.

¿Alguna vez te has preguntado qué es nuestro logo? La mayoría de nuestros amigos en nuestra página de instagram adivinaron la respuesta: es un pez, concretamente un pez abisal (el que tiene la lucecita). “Pero por qué un pez y por qué este en concreto… nadie lo recuerda. ¿Quizás porque es mono?”

Aquí todos somos gamers…

… y la única competición en el equipo es la de Tekken durante la comida 🙂

El juego favorito de Alberto en estos momentos es Dragon Quest para Switch, un regalo de su esposa. Su hijo adolescente también es un jugón, pero prefiere los móviles.

Cómo no aburrirse nunca.

Alberto ha disfrutado de todas las cosas que ha hecho, pero admite que hacer solo música resultaba un poco aburrido. En Abylight por fin tuvo la posibilidad de hacer un poco de todo, incluso diseñar juegos para aquellos pequeños móviles antediluvianos. “Era una pesadilla… ¡cientos de aparatos! Pantallas, tamaños, funcionalidades… Era mucho peor que hacer juegos para los primeros ordenadores de 8 bits” recuerda Alberto.

Diseccionar, mejorar, aprender…

A día de hoy, en Abylight, Alberto se dedica sobre todo a programar y disfruta haciendo que los juegos que trasladamos a otras plataformas sean aún mejores. “Me encantó trabajar con los juegos de Locomalito. Son fáciles de programar y me lo pasé bien añadiendo mi toque personal. Han sido un material perfecto para portabilidad. He aprendido mucho de ellos”, cuenta el desarrollador. “También de Hyper Light Drifter, en particular de la lógica de sus ideas y su código”.

El lado artístico de Alberto tampoco deja tiempo para el aburrimiento. Ahora está puliendo los gráficos de la próxima actualización de Super Hydora para la App Store. Y después será el turno de Mindkeeper y Cursed Castilla.

Los sonidos de tu Apple Watch

Alberto recuerda sentirse especialmente valorado por el equipo después de que este le dedicase un artículo para celebrar sus 25 años en la industria. En cuanto a logros recientes, le llena de orgullo el sonido para Mindkeeper, creado sin código desde cero.

Bueno ¿y cuánto café se necesita para ser multitalento?

Alberto es un búho nocturno y necesita tres cafés al día para ser productivo. “Cualquier cosa que tenga cafeína servirá”

Para el futuro próximo, Alberto planea seguir programando aún más. Videojuegos y código fluyen por sus venas, así que cuando vuelve a casa del trabajo… se sienta delante del ordenador de nuevo. Afortunadamente, sus mascotas, dos conejillos de indias rescatados, son criaturas tranquilas y no estropean la concentración 🙂